Cada consulta entra a una bandeja única y se clasifica según el tipo de material: cintas sueltas, colecciones de un sello, cuadernos de mezcla o dudas sobre conservación. No hay formulario automático ni respuesta genérica: alguien del equipo lee el mensaje, revisa si ya existe una ficha parecida y contesta con un plan concreto.
Si tu caso es urgente porque la cinta se está desmagnetizando o tiene hongos visibles, avisalo en el asunto. Ese tipo de mensajes pasa primero a la mesa de inspección.
Los plazos se cuentan desde que el mensaje llega completo, con datos de contacto y una descripción mínima del material.
Escribí a archivo@tapefromhell.com con asunto claro: tipo de material y barrio o sello.
Para consultas breves, +54 11 5582-4169. Dejá mensaje si no atendemos: devolvemos la llamada dentro del horario de atención.
Revisá los términos de uso del archivo y la política de privacidad para saber cómo tratamos el material que compartís.
Las preguntas más repetidas sobre inspección, limpieza y criterios de digitalización están reunidas en la sección de preguntas frecuentes.
El recorrido no es automático ni inmediato. Cada casete pasa por manos distintas y por decisiones que conviene conocer de antemano: qué se conserva tal como llegó, qué se estabiliza antes de reproducir y qué se documenta para que otra persona pueda encontrarlo dentro de veinte años.
Llega un mensaje con fotos del lomo, la etiqueta y el estado del estuche. Se pregunta por el origen: si salió de un sello, de una banda o de una grabación doméstica sin datos. Esa primera charla define si el material entra al archivo o se deriva a otra colección.
Se revisa el brillo de la cinta, el olor, la presencia de hongos y el estado del rodillo. Si hay deformación o residuo blanco, no se reproduce: primero se estabiliza en un ambiente seco y se limpia el cabezal del reproductor antes de cualquier escucha.
Se arma una ficha con datos del sello, año estimado, integrantes y cualquier anécdota que aporte quien dona el material. Los datos dudosos se marcan como tales. Preferimos un campo incompleto antes que una atribución inventada.
La captura se hace a velocidad real, sin filtros ni corrección de ruido en el momento. Se guarda un archivo maestro sin procesar y una copia de consulta. Si la cinta se corta o se traba, se detiene y se retoma en otra sesión.
El material se publica en el archivo con su ficha y sus condiciones de uso. La cinta original vuelve a quien la prestó, salvo que decida donarla. Los tiempos varían: una cinta en buen estado puede tardar semanas, una deteriorada puede llevar meses.
Si querés entender el criterio con el que decidimos qué se conserva y qué se descarta, podés leer nuestro enfoque de trabajo. Para conocer quién está detrás del archivo, visitá la sección sobre el proyecto.